PANI Y ANA Mº MOLINA, EQUIPO R.E.A.D.- ESPAÑA EN REGIÓN DE MURCIA

SOBRE POR QUÉ THAI NO PUEDE SER TERAPÉUTICA….

Pani es el primer perro lector de  “Perros y Letras R.E.AD.-España” en  la  región de Murcia. Una asociación que ayuda a  las personas a través de los libros, del fomento de la lectura , mejora de las habilidades lectoras  de los niños mediante la intervención de perros especialmente adiestrados para leer con ellos…

Pero no era ese su destino. Su destino era haber muerto dentro de una caja de zapatos, tirado como si fuera basura por alguien que no sabremos nunca si lo hizo a modo de acto de “humanidad” entendido esto como :” Mira, no los mato contra una pared, o los ahogo o aplasto-acciones éstas por desgracia muy comunes en este raro país nuestro-, los dejo aquí, al borde de un camino, vivos, y a ver si tienen suerte y se los encuentra alguien”; o un acto de egoísmo en plan: “ Me ha parido la perra, aquí se quedan y que se las apañen y si no se las apañan adiós muy buenas.”

Sin embargo, Pani tuvo la suerte enorme de encontrarse con alguien bueno, una persona buena, que recogió esa caja, la llevó al albergue, hizo que llegara a nuestras manos, a “ 4 Patas Jumilla”, y allí, los voluntarios que nos encontrábamos, decidiéramos tirar hacia adelante a ese cachorrín de apenas unos centímetros y que comía como una lima y que parecía saber que él había venido a este mundo a hacer algo grande.

Ocho años después, es pionero en Murcia leyendo con niños con problemas de aprendizaje en colegios, con personas sin hogar en un proyecto maravilloso que se llama “Leer para avanzar”, con la Fundación Jesús Abandonado, leyendo también en bibliotecas tan bonitas como las de Jumilla, la Regional de Murcia, la de Abanilla, conociendo a chavales tan geniales como Mario, Rubén, Evelyn, el gran Serafín, Sotillo, Virginius, Amanda, Ariadna, Pablo, Jaime, Carolina…tantos, tantos y tantos…

Porque si hay algo que le gusta a Pani es que le lean, es estar en compañía de niños y adultos, es ayudar, es estar entre gente y que le acaricien y mimen, le besen, le lleven a correr, a disfrutar del monte con Tristán, con Marley, antes con nuestro amado Surco…y con THAI, a quien conocimos hace unas semanas en Madrid, porque Pani ha empezado a leer también en Madrid.

Y no entiende Pani por qué Thai no puede ayudar a las personas, a los niños, a los ancianos, como él hace. Porque en nuestro país, mientras que en otros como Estados Unidos, Inglaterra, Australia, Holanda…perros pretendidamente peligrosos, mal llamados “PPP” ,potencialmente peligrosos,  aunque nosotros cambiamos las siglas por “potencialmente pegagosos”, asisten a personas mayores, cuidan de bebés, hacen terapias con adolescentes…

en España les cerramos la puerta de la terapia, la puerta de la ayuda, porque alguien, no se sabe quien, algún ente, algún “iluminado”, decide que un perro, porque tiene alguna característica que a él no termina de convencerle, que a él no le gusta, -nunca han dado argumentos de peso ni los han sustentado sobre pruebas científicas, ni han consultado con profesionales del comportamiento animal, con etólogos, etc…- que no, que un american staffordshire, un akita inu, un bull terrier, no pueden ser perros de terapia, no pueden ayudar.

Y lo cierto y verdad es que los perros, de cualquier raza, de cualquier edad, nos llevan ayudando años, siglos.

No es la terapia asistida con animales(TAA) algo que nos hemos inventado hoy día  cuatro modernos, cuatro “perros flautas” que decidimos que los animales, un perro, un caballo, un delfín, un  gato…pueden ayudarnos, pueden ayudar a un niños con espectro autista o a un anciano o a una mujer víctima de violencia de género…No.

Lo llevan haciendo miles de años. Ya en Egipto  los gatos eran de gran ayuda contra la depresión y la tristeza, ahora se ha descubierto que su ronroneo calma y tranquiliza el ánimo de las personas que los abrazan y que reduce la ansiedad e inspira sentimiento de felicidad y confianza; en Alemania, a mitad del Siglo de XIX los perros ayudaban a niños autistas, o en Estados Unidos acompañan a  chavales en riesgo  de exclusión en diversos programas de integración,  en centros sociales, entran incluso en algunos hospitales, y está más  que probado su enorme capacidad para proteger a los bebés,  a los más frágiles, “los perros niñera”, y buenos ejemplos de esto los encontramos en Estados Unidos o Gran  Bretaña.

¿Por qué prohibirlo aquí?¿Por qué prohibírselo a Thai? ¿Por qué privarles de poder dar lo mejor de sí a estos perros que son como cualquier otro? Por qué son más grandotes?? O más musculosos?

Por eso Pani, cuando juega con Thai, la mira y no entiende por qué ella, una perrita equilibrada, tranquila, juguetona, dulce, no pueda ayudar a niños como lo hace él, o estar con ancianos, como lo está él, no puede disfrutar de las caricias, de los besos, de las palabras bonitas que a él le dicen las personas que leen con él.

Asi que Pani dice, desde aquí, ¡Basta! ¡Abrid los ojos! Los animales nos llevan ayudando años, muchos, de los animales podemos aprender cada día lealtad, trabajo, cariño, respeto, ternura, el silencio del estar, la paciencia, la comprensión en una mirada, la complicidad en un gesto…y eso sí que lo llevan intrínseco, en su ADN, eso es lo que tiene que importar y no la pretendida peligrosidad que dicen  algunos que tienen marcada a fuego y genes. Si algo llevan los animales en la sangre, en la piel, en el alma, por genética, sea perro, sea gato, asno, pájaro o  pez, es el amor, la valentía, la fortaleza, la empatía, el saber escuchar, la HUMANIDAD     que muchos de nosotros, muchos humanos, no tienen para con ellos.

Por eso desde aquí, Pani, el perrito lector, Pani el viajero, Pani el cachorrín de la caja de zapatos, y su humana, que soy yo,  os decimos ¡Abrid los ojos! Porque Thai y tantos y tantos otros como Thai, nos pueden  enseñar tantas y tantas cosas  y , sobre todo, mientras en España les cerramos las puertas, por una ley estúpida e injusta sin pies ni cabeza, en otros países son perros canguro, perros niñera, perros guía, perros que acompañan a mujeres maltratadas, a niños a los juzgados…Son perros que sustentan, perros que ayudan, perros que abrigan, pero sobre todo, son perros que aman.

Pani y Ana Mª Molina, Equipo R.E.A.D –España en la Región de Murcia

 

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