Casi siempre tendemos a juzgar a las personas por su apariencia, y es que la apariencia externa nos hace crearnos juicios de valor que muchas veces no son los correctos. Lo mismo ocurre en el caso de los animales, en este caso con los perros.
Cuando vemos a un perro por primera vez observamos su aspecto externo y muchas veces se deduce (incorrectamente) como es, sin conocerlo.
Pero cada uno es responsable de remediarlo ya que si hacemos por un acercamiento nos daremos cuenta de como es en realidad.
Yo tengo dos hijas e incluso ellas saben que no se juzga por las apariencias porque engañan, tal vez alguno/a de nuestros/as dirigentes debería ver la película «LA BELLA Y LA BESTIA» y aprender un poco de ella.
Es verdad que los perros, como las personas, tienen su carácter pero lo importante es la educación que se les de y esto depende de su cuidador/a, esto no es nuevo para nadie, si un perro, al igual que una persona, no tiene un comportamiento correcto es porque desde casa algo esta fallando.
El culpable no es el individuo sino el educador y aquí se hace una generalización y se meten unas cuantas razas en un mismo saco por unas medidas físicas, donde no se sabe muy bien que razas encajan y cuales no, porque según la comunidad donde se viva encontramos unas razas u otras.
Por esos desde aquí digo que la ley P.P.P. es injusta donde se castiga al animal sin conocerle y pido que dejemos de ser hipócritas y que de una vez por todas se deje de juzgar por las apariencias.




