Aslam (el stafordshire inglés del medio), llegó a nuestras vidas hace dos años.
Para mi pareja fue un sueño hecho realidad y para mi toda una sorpresa.
Debo confesar que antes no me gustaban mucho los perros, y ahora no me imagino mi vida sin él.
Cada día te lo hace más amable, siempre te recibe con una gran efusividad y alegría y es impresionante lo cariñosos que son todos los perros de esta raza.
Te lo dan todo, sin pedir nada a cambio.
La cara mala de esta bonita experiencia, son los estereotipos que existen en la sociedad,
la relación que tiende a hacer mucha gente de la raza con el tipo de persona.
Toda una equivocación, posiblemente por falta de información.
Y una pena que la legislación no ayude a romper estereotipos y estigmas.
Ya que cualquier perro, independientemente de la raza, que esté mal educado puede llegar a ser peligroso.

