«Merche: Hola, Adriana
Adriana: Hola
M: Te acuerdas de cuando estuvimos con Thai?
A: Sí
M: Te acuerdas quién es Thai?
A: Sí
M: Quién es?
A: Un perrito
M: Y qué estuviste haciendo con Thai?
A: Fotos
M: Y te gustó?
A: Sí
M: Habías estado con algún perrito antes?
A: Bueno, sí, en el pueblo hay un perrito que se llama Popy, antes había otro que se llamaba Andy pero se fue a encender estrellas (es lo que yo le expliqué que era morirse)
M: Y Popi es más grande o más pequeño que Thai?
A: Thai es más grande y Popy más pequeño
M: Y a ti te daba miedo Thai?
A: Nooo
M: Es cariñosa?
A: Sí, me daba besitos todo el rato, y a mi mamá también
M: Os hicisteis muchas fotos?
A: Sí, muchas, aunque a veces alguna no podíamos porque no me estaba quieta como me decían, y otras Thai se quería tumbar y tenía que estar de pie.
M: Tu crees que los perritos grandes como Thai son malos?, que muerden a la gente?
A: Nooo, Thai es muy buena.
M: Y crees que los perritos que se hacen caca por la calle son guarretes?
A: No, los dueños son guarretes porque hay que recoger las cacas de los perritos para que cuando vayamos a jugar a los parques no haya por el suelo, que luego no podemos jugar. Los perritos son cariñosos y buenos, no guarretes.
M: Bueno a ver, y cuéntame, cómo fue estar con Thai y haceros fotos
A: Hicimos muchas fotos, y Loli me decía “Adriana, ponte así” y luego ponía a Thai de pie para que la abrazara, pero yo me daba la vuelta y Thai se tumbaba. Y luego mientras tú hablabas con Loli pues yo jugaba con Thai, que me gustaba mucho.
M: Oye Adriana y tú qué opinas de que los dueños de los perros les pongan a pelearse y a hacerse pupa?
A: Eso hacen?, y para qué?.
M: Para divertirse ellos
A: Qué malos, eso no se hace, pobres perritos. ¿Se hacen sangre?
M: Sí, muchas pupas se hacen
A: No se hace daño a los perritos, a los perritos se les quiere y se juega con ellos
M: Pero a los perritos pequeños, no?, los grandes son peligrosos porque te pueden morder
A: Anda qué va!, hay que tratar bien a los perritos grandes y a los pequeños porque todos son buenos. Los perritos sólo te muerden si les molestas, les tiras del rabo y esas cosas, por eso te pueden morder, porque les molestas. Bueno y al jugar también te pueden morder, pero es como cuando Ainhoa (una niña de su cole) me echa arena en el pelo cuando jugamos en el patio, es sin querer.
M: Si te dicen otro día, “oye Adriana, quieres venir a jugar con Thai”?, tu irías?
A: Pues claro!, a hacer la croqueta y a que me dé besitos!»



